TERMITAS

 

Son especies sociales y polimórficas que viven en grandes comunidades compuestas de formas reproductoras, conjuntamente con numerosas obreras y soldados

Los Isópteros se conocen en general como termitas u “hormigas blancas”. Esta última denominación no es afortunada, pues se hallan relacionadas sólo de lejos con las auténticas hormigas (Formicidae), a pesar de que ambos grupos ofrezcan a menudo analogías notables en cuanto a estructura y hábitos.

Las termitas abundan en los trópicos y también se hallan en la mayor parte de zonas cálidas y templadas. En Europa, sólo son comunes dos géneros:   Kalotermes y  Reticulitermes.

Las comunidades de termitas viven en termiteros o nidos de diversos tipos, y están constituidas por cuatro castas o tipos de individuos, dos de los cuales son formas reproductoras, y los otros dos formas estériles, adaptadas para la ejecución de funciones sociales no reproductoras.

Cada colonia contiene también numerosos individuos inmaduros de diversas edades, que se están desarrollando hasta formar algunas o todas las castas recién mencionadas.

 

CASTAS DE LAS TERMITAS

 

Las castas siguientes son formas finales, estructuralmente distintas, incapaces de modificación posterior.

 

REPRODUCTORES PRIMARIOS: Poseen dos pares de alas membranosas grandes que caen después del enjambrazón en el proceso de formación de nuevas colonias. Sus cuerpos están bien esclerotizados y son de un color marrón más o menos oscuro.

 Los  reproductores primarios están adaptados a una vida aérea corta, al cabo de la cual se aparean y se convierten en el rey y la reina de una nueva colonia.  La pareja real permanece en la celda real una vez fundada la colonia y se producen cópulas con frecuencia, teniendo ambos una longevidad similar, que puede llegar a ser de 15-20 años.

Las castas reproductoras muestran un notable crecimiento postmetamórfico, más pronunciado en las hembras fértiles. El considerable aumento de tamaño es debido a la distrusión del abdomen por el crecimiento de ovarios, intestino y cuerpo graso. Ni la cabeza ni el tórax crecen. Este fenómeno se conoce como fisogastria. Estas hembras fisogástricas alcanzan longitudes comprendidas entre los 5 y 9 cm., e incluso más. Dejan de comer madera u otras sustancias duras y son alimentadas con saliva. Los cambios más espectaculares son los exhibidos por el sistema reproductor, el cual monopoliza la mayor parte del abdomen y convierte a la reina en un mecanismo ponedor de huevos y casi inerte.

OBRERAS: No todas las familias de termitas tienen auténticos obreros pero, cuando se presentan, son los miembros numéricamente más importantes de la comunidad.

 Excepto la reproducción y la defensa de la comunidad a la que pertenecen, prácticamente la totalidad de las restantes tareas recaen sobre los miembros de esta casta. Son notables los cuidados que proporcionan a los huevos y a los jóvenes, mientras que en los momentos de peligro pueden trasladarlos a lugares más seguros. También alimentan y vigilan a las reinas y buscan comida a considerables distancias del nido. En las especies que viven en el suelo, excavan las galerías y los túneles; en las que construyen montículos edifican el termitero y reparan los daños. Los obreros son los que destruyen vigas, objetos de carpintería y otros materiales.

SOLDADOS: Estructuralmente son los miembros más especializados de la comunidad. Pueden distinguirse cuatro tipos bien definidos de soldados: mandibulados, narigudos, nasutoideos y fragmóticos. Los soldados mandibulados son las formas más frecuentes, con poderosas mandíbulas con las que atacan.

 Los soldados poseen unas estructuras y comportamiento especializados en la defensa de la colonia, principalmente contra otros insectos (sobre todo hormigas) y depredadores vertebrados. Los soldados típicos atacan con sus mandíbulas que pueden cercenar y cortar, otros atacan a los intrusos con las secreciones de las glándulas salivares y frontales.

REPRODUCTORES SECUNDARIOS O NEOTÉNICOS: Castas que pueden evolucionar tanto desde la fase de ninfa como desde la casta obrera. Este segundo caso se puede dar cuando la colonia se expande demasiado y se pierde el contacto con la pareja real; las termitas obreras dejan de recibir la hormona real que regula la capacidad reproductiva. Los neoténicos de obreras no presentan alas ni vestigios de alas. También pueden evolucionar desde la fase de ninfa; en este caso presentan unas pequeñas alas (braquípteros).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA COMUNIDAD DE TERMITAS Y SU BIOLOGÍA

 

La colonia está compuesta de:

OBRERAS: 80 – 90 %.

SOLDADOS: 5 %.

REPRODUCTORES PRIMARIOS: 1 Pareja.

REPRODUCTORES SUPLEMENTARIOS: Varias parejas.

EL RESTO SON: Ninfas y Larvas.

 

Los enjambres para formar nuevas colonias suelen producirse de Abril a Junio.

Las obreras pueden llegar a desplazarse a muchos metros del termitero para buscar alimento, siendo 60-100 metros una distancia corriente.

        

Según los últimos estudios que se han realizado y después de analizar el ADN mitocondrial y los hidrocarburos de la cutícula de obreras y soldados, se han encontrado dos especies de Reticulitermes:

Reticulitermes grassei: Es una termita autóctona cuyo origen es el territorio andaluz y que posteriormente se fue expandiendo por el resto de la península ibérica llegando incluso al sur de Francia. Sus colonias suelen ser pequeñas (varios cientos de miles de individuos). Se baraja la hipótesis de que es una termita en el que la endogamia ha dado lugar a colonias pequeñas y además se da la circunstancia de que la invasión de un territorio por termitas de otra colonia implica la lucha a muerte. Su expansión se realizó desde Andalucía al resto de territorio peninsular siguiendo las vías más fáciles en un principio, como son la costa portuguesa y andaluza, para posteriormente seguir por la vía interior más montañosa.

En los tratamientos por el sistema de cebos se aprecia que esta termita es muy sensible a los cambios produciéndose rechazo y huida de los cebos cuando se les manipula, siendo también muy característico la poca cantidad de tierra que aparece en ellos así como una actividad moderada.

 

Reticulitermes banyulensis: Debe su nombre a una localidad del sureste de Francia, Banyul Sur Mer, próxima a la frontera con la provincia de Girona. La hipótesis que se baraja es que es una especie que tiene como origen la Reticulitermes grassei, según se ha podido probar con los estudios de ADN, que se adaptó a la región mediterránea, pudiendo encontrarla desde el sureste francés hasta todo el territorio de la península ibérica, aunque donde más abunda es en la ribera mediterránea desde el sur de Francia hasta Valencia.

Son colonias muy pobladas (varios millones de individuos) y bastante extendidas, y dado que todavía se cree que están en periodo de adaptación al territorio donde se están desarrollando son muy trabajadoras y voraces cuando atacan una vivienda, siendo fácilmente visibles cuando utilizamos el sistema de cebos por aparecer en ellos gran número de termitas, gran virulencia en su ataque y tierra muy abundante en los cebos.

 

Otras especies: En Francia y por la madera de roble transportada desde territorio norteamericano (USA y Canadá) en el siglo XVIII para la fabricación de toneles para el vino llegó la especie Reticulitermes flavipes oriunda de ese continente. En el nuevo territorio esta especie ha desarrollado rasgos morfológicos distintos y se la conoce como Reticulitermes santonensis. Es una termita que se encuentra en pleno proceso de expansión, siendo sus colonias de millones de individuos y con la particularidad de la compatibilidad de sus colonias, es decir que la invasión de un territorio de otra colonia no significa la muerte de los individuos, es un comportamiento similar a la hormiga argentina Iridomyrmex humilis que forma una macrocolonia de miles de millones de individuos por toda Europa; este comportamiento está propiciando la invasión de la mayoría del territorio francés y se tiene la sospecha de que hayan podido invadir Euskadi y Navarra.

 

 

 

ALIMENTACIÓN

La primera condición para la existencia de las termitas es la necesidad que tienen de aprovisionarse de agua, ya que para su desarrollo le es necesario un cierto grado de humedad. Por tanto, podremos encontrarlas con frecuencia en países, regiones o comarcas húmedas, así como en lugares cercanos a ríos, arroyos, etc., y en zonas donde las capas freáticas son  poco profundas.

La cantidad de agua que les es necesaria no es grande; con la condensación que producen los tubos de agua (de la calefacción, de las conducciones de agua caliente en las viviendas, etc.) les basta, así como por ejemplo las infiltraciones de agua de lluvia en las paredes y muros.

Su alimentación está basada en la madera y otros tipos de materiales que contengan celulosa, como cartones, papeles, textiles, etc. Singularmente, las termitas no pueden digerir la celulosa por si solas, por lo que necesitan de unos microorganismos simbiontes en su aparato digestivo que degraden la celulosa, nutriéndose de los productos obtenidos con esa degradación.

Las obreras son las encargadas de la búsqueda de las fuentes de alimento, produciendo a veces daños importantes en otro tipo de materiales  que no son celulósicos.  Construyen galerías o túneles (con excrementos, tierra, salivas  y trozos de madera generalmente) que suelen partir de forma radial del termitero, y por donde circularan para llevar la comida a la colonia, al abrigo de la luz, en un incesante movimiento de ida y vuelta. A veces se han encontrado, además de las obreras y de los soldados, ninfas en los lugares donde se encuentra el alimento.

La trofalaxia consiste en el intercambio de alimento de boca a boca (estomodeal) y de ano a boca (rectal).

El elemento preferido para alimentarse es la madera, aunque como ya dijimos anteriormente también se alimentan de papel, de textiles (ropa), manzanas, patatas, etc. Entre todas las posibilidades que tienen a su alcance para alimentarse eligen la que les sea más fácilmente atacable.

Cuando las termitas exploradoras han salido en busca de una fuente de alimento y la han encontrado, durante su vuelta al termitero para advertir a las obreras de su hallazgo utilizan la glándula llamada esternal, situada al final del abdomen segregando, una feromona para marcar el camino, y lo seguirán haciendo hasta que la fuente de alimento se agote. De esta forma las obreras pueden seguir la pista sin perderse. Las últimas en volver ya no dejan feromonas, por lo que al cabo de poco tiempo desaparece la pista. Tienen una señal de alarma que consiste en golpes con la cabeza de las obreras en los túneles de comunicación.

Las termitas son necrófagas al comerse los cadáveres y los individuos más gravemente enfermos aportando así proteínas a su dieta pobre en ellas.

 

 

 

Descripción: cycle

Obreras y soldado de Reticuliterme grassei

Alados de Reticulitermes grassei

Obreras y soldados sobre cebo de celulosa

Abril, 2012